jueves, 28 de agosto de 2008

ENEMIGOS LUCHANDO POR UN SUEÑO

Ella: joven, fuerte, decidida, creyente, luchadora, optimista, orgullosa, materialista, celosa, inmadura, amorosa, rebelde.
El: mimado, inseguro, capaz, callado, de buen corazón, ingenuo, fuerte, inconforme, trabajador, violento, lunático.
Ambos en la lucha de sacar a sus hijos adelante cueste lo que cueste y pase lo que pase. Soportando una relación fría, sin cariño, sin comprensión, sin ayuda hacia el otro, sin tolerancia; únicamente con el sueño de darles a sus hijos la familia que ellos nunca tuvieron; sin darse cuenta que lo único que lograron fue hacerlos vivir en el infierno que nunca merecieron.
El tiempo transcurre, los días, los meses, los años, envolviéndolos en la tan odiada rutina.
Hasta que ella encuentra una luz, un motivo, una fuerza que la hará seguir luchado por ese sueño. Donde deseaba encontrar todo el amor que se le negó desde niña, llegando así a perder su dignidad de mujer, madre y ser humano.
El convencido que tiene una vida miserable, que nadie valora su esfuerzo, que todos le critican sin comprender que para él es más difícil todo desde niño, pues vivió en pobreza, desamor e incomprensión. Pero ahora una ilusión resurge como agua en el desierto, cansado y sediento de cariño, comprensión, tolerancia, preferencia y atención cae en la tentación; sin darse cuenta que es un espejismo como todo en el desierto cuando estamos al borde de la deshidratación.
Los días pasan y cada uno se sumerge más en el abismo que crearon, hundiendo con ellos a todos a su alrededor. Haciendo que las personas que más los aman sufran su agonía y su desesperación. Hasta el día que tocaron fondo y no pudieron rebajarse más.
Ella se dio cuenta de que lo ha estado perdiendo y que ahora él se marcha de su lado, dejándola sola en la lucha.
El decide abandonarlo todo sin darse cuenta el daño irreparable que causa al los seres que más amaba. Haciéndoles lo mismo que algún día le hicieron a él.
¿Como volver a empezar? ¿Cómo renacer? ¿Cómo olvidar? ¿Cómo volver a creer? ¿Cómo volver a soñar?
¿Cuántas heridas tendrán que sanar? ¿Cuántos recuerdos tendrán que sepultar en el olvido? ¿Acaso se podrá? ¿Será que ese amor, esa pasión y deseo que los envolvió podrá ganar y recuperar el deseo por luchar y conseguir lo que la vida les negó?...

martes, 26 de agosto de 2008

CRECER

Creo que todos tuvimos algún día miedo a crecer,a que el tiempo pasará y ya nada fuera igual que antes. A dejar de hacer cosas que nos gustaba mucho, a jugar, payasear, a reír escandalosamente, a vivir la vida sin más responsabilidad que estudiar.

Y sí, nadie niega que crecer es melancólico porque quiera que no cuesta dejar de hacer cosas que nos encantaban; pero conforme va pasando el tiempo y vamos creciendo van también sucediendo cosas que nos gustan y disfrutamos de nuestra nueva vida.

Esa tan famosa libertad la cual tanto pedíamos, ahora poco a poco se va dando.Y sin hablar de lo importante que uno se siente por las nuevas responsabilidades que se van agregado a la nueva vida.

Así que crecer es difícil porque realmente el cambio nunca es fácil, pero nadie dice tampoco que sea feo, solamente hay que saber cuando es hora de hacerlo y disfrutar al máximo todas las etapas que vivimos.

CALLADITOS NOS MIRAMOS MÁS BONITOS

Estoy en desacuerdo con ciertos comentarios los cuales oí con respecto a los deportistas quienes están representando a Guatemala en las Olimpiadas este año.

Me parece realmente injusto como se critica en los lugares que quedaron, cuando realmente deberíamos celebrar el hecho que estén allí dando la cara por Guatemala.

Quiera que no son personas las cuales les ha costado llegar ahí, que día con día han luchado, se han esforzado, sacrificando muchas cosas por estar donde están.

Mientras que unos x, porque realmente son personas que no conocemos ni sabemos nada importante, ni sobresaliente de ellos, vengan a decir que que vergüenza que algunos de estos deportistas hayan quedado en último lugar o que no están haciendo un buen papel, da pena.

Porque lo que uno espera realmente es el apoyo de todos como compatriotas, respeto hacia el trabajo que están haciendo nuestros deportistas y así tanto ellos como nosotros enorgullecernos de nuestra patria y así poder salir mejor día con día.

MI ABUELITA

Mi abuelita es una persona muy linda, cariñosa, generosa y sobretodo muy relajada. Me encanta que toma las cosas a la ligera y que no se entromete en las situaciones, como la mayoría.

Ella es diferente. Mamá soltera quién nunca se casó ni se casará, uno fue suficiente para dejarla curada. Siempre trabajadora, luchadora y consentidora con sus nietos.

Desde que nací tuvo una inclinación especial por mí, todo era yo, ropa, juguetes, comida, pachas. Dice mi mamá que todos los días me llevaba más de algo después del trabajo. Siempre he sido yo todo y hay de cualquier cosa que me pasará porque mi mamá era la regañada.

Me consiente en todo, yo pido o quiero y ella trata de cualquier manera que lo tenga. Siempre he sido su consentida y por supuesto todo esto hizo que ella fuera una de mis personas favoritas.

No hay día que ella no este pendiente de uno, nos llama y pregunta por todos en la casa, ¿Cómo estamos? ¿Qué hicimos?...

Realmente es extraña la relación que tenemos porque hay demasiada confianza, tanta que la trato de vos. Ella sabe de mi vida y me conoce lo suficiente que tan solo escuchar el tono de mi voz sabe si estoy triste, enojada o contenta.

Todos dicen que me parezco mucho a ella, tanto físicamente como en el carácter, creo que sí y es por eso que nos llevábamos tan bien.

Realmente doy gracias a Dios por la abuelita tan linda que me dio, por poner una lucesita que me cuida y esta pendiente de mí todos los días.

¡Te quiero abuelita!

martes, 19 de agosto de 2008

DEJEMOS LAS COSAS CLARAS

Dejemos las cosas claras de una vez, sólo hablamos y nunca ninguno de los dos acepta que lo que decimos va hacia el otro. ¿Cómo puedo dejar esta inseguridad si tu mismo la alimentas día a día con tus actitudes?

Estoy esperando que seas claro y que digas lo que sientes y piensas, eso me haría sentirme más segura ante la situación y te diría que es lo que quiero...

Odio no saber que hacer, quisiera preguntarte para terminar de una vez con todo y dejar las cosas claras; pero me da miedo que para tí esto no sea la mejor opción.

Me desespera que prefieras mi silencio, un silencio que me incomoda y ahoga.

Por el momento lo dejaré así, en el aire, los dos sabiendo lo que pasa, pero sin decir nada; sólo suponiendo.

Algún día arriesgare esta amistad y terminaré preguntándote que es lo qué pasa por tu mente

MANZANAS????

Jajajajaja y esta es una risa irónica cuando me acuerdo de la frase que oí hace unos días: "Pues es como si tuviera cinco manzanas y una me gustara más que la otra".
¿De cuándo acá somos manzanas?, ¿De cuándo acá somos menú para que los hombres escojan?
En algún momento paso por mi cabeza que tal vez si existe ese famoso menú para poder estar con alguien, pero ahora me doy cuenta que no es que haya o tengamos que tener un menú; si no sólo necesitamos saber realmente qué es lo que queremos.
Respeto la opinión de los "menús" pero no la comparto,ya que creo que cuando uno quiere algo es hacia ese objetivo al que nos dirigimos.

Me encanta que seas mi amigo

Un amigo es alguien que va a estar allí siempre, sea cual sea la la situación, problema o circunstancia; él te estará oyendo aunque sea de noche y ya se quiera dormir.

Alguien que todo lo que le cuentes lo oiga como su mayor prioridad en ese momento.

Alguien que esté con quién esté siempre te pondrá atención y te dirá que no importa que lo interrumpas.

Alguien que te dice que eres irreemplazable y que sea cual sea su camino siempre vas a estar en su mente.

Alguien que te dice que es lo que estás haciendo mal y te aconseja que es lo que piensa que sería mejor para ti.

Alguien que pase lo que pase siempre va a tener un cariño incondicional hacia ti y lo demostrará con actitudes y con hechos.

Las personas vienen y van pero los amigos siempre están allí.

Que lindo que te tenga como amigo.

lunes, 11 de agosto de 2008

ARRIESGUEMONOS

¿Por qué no podemos ser claros y decir lo que pensamos? ¿Por qué siempre callar todo y nunca arriesgarnos? Pensamos y pensamos las cosas, suponemos pero nunca decimos lo que realmente queremos. ¿Tan difícil es hacer lo que sentimos?

Tal vez no sea difícil, si no que nos importa mucho nuestro alrededor, lo que pase después y lo que digan los demás y no nosotros; dejamos por un lado lo que nosotros pensamos y seguimos como si nada, cuando lo que vale es como realmentes nosotros nos sintamos.

Pensamos demasiado las cosas, les damos vueltas y vueltas y al final, no nos damos cuenta que tenemos que decidir rápido; porque el tiempo pasa y luego podemos arrepentirnos por haber perdido las oportunidades que se nos presentaron y que no vuelven más.

domingo, 10 de agosto de 2008

SEBASTIAN

Sebastian era un niño dulce, inteligente, tranquilo, cooperador, risueño, entre muchas cosas...
Todo empezó un día que regresé del colegio, él con un trajesito verde menta nos estaba esperando en la casa, la verdad no fue tan raro acostumbrarnos a tenerlo allí ya que 2 bebes anteriormente habían hecho que la estadía de él fuera normal.
Mi hermano y yo siempre lo tratamos como un hermanito, mi mamá y papá como un hijo, nunca hubo diferencias y realmente creo que pasara lo que pasara, fuéramos como fuéramos él se hubiera ganado nuestro cariño, pues era un niño con una estrella muy especial.
Nunca imaginamos cuanto nos iba a doler quererlo.
Al principio todo pasó muy normal, como cualquier otro bebe, pachas, pañales, pepes, el famoso aire después de la pacha y toallitas. Nunca fue un bebé muy llorón. Mi mamá dice que de todos los que ha cuidado (tomando en cuenta a mí y a mi hermano) fue el mejor portado. En esto creo que también influyó mucho el que ella fuera mayor y sabía ya como cuidar un bebe; claro nadie niega que Sebastian nunca fue muy molestón.
Nunca lo vimos como un trabajo para mi mamá , cosa que no nos ayudo mucho después. Para nosotros Sebastian había llegado, no importaba cómo, o sea , sí sabíamos porque pero nunca lo vimos como tal. A la semana ya era un Barrientos Alvarez más, cosa que siempre será...
Fue tan fácil acostumbrarnos a él, a sus caritas, sonidos, su olor y sin olvidar los besitos tronadores que daba.
Siempre fue muy colaborador, era tan lindo ver a un niño de 1, 2 y casi 3 años ayudando a hacer oficio con todos en la casa. Siempre hacia más de algo: sacudía las puertas, mesas, sillas muebles, (hasta donde su altura lo permitía) limpiaba individuales; él quería hacer de todo desde que empezó a caminar. Siempre que el teléfono sonaba el corría a contestarlo, aunque no pudiera hablar, era muy inteligente y cada vez que oía la voz de mi abuelita sabía que era ella y le decía "abi".

Fue muy difícil olvidar todo lo que hacía, porque ya él formaba parte de nuestras vidas, hacíamos todo con él, como si fuera integrante ya de la familia. Veíamos televisión juntos, creo que nunca voy a olvidar al famoso "Bob el constructor" recuerdo su carita con la boca abierta cuando lo miraba sentadito o en la mesa de la sala. Le encantaba jugar y hablar con nosotros, le fasinaba jugar con unos carritos que tenía, todos los ponía en fila y los iba moviendo uno por uno ( si mi hermano o yo le escondiamos uno, se daba cuenta y nos decia "dame").
Pocas fueron las veces que lo regañaron, era bien portado. Las únicas veces que mi mamá si lo regañó y le daba una nalgadita era cuando mordía a mi hermano, pero estabamos tan encariñados con él que yo lo defendía o no le deciamos a mi mamá. Cuando si lo regañaba él hacia pucheros y se iba al cuarto; como a los diez minutos regresaba pidiendo perdón con su carita y preguntaba si podía salir.
Fue demasiando el tiempo que pasó con nosotros para que no nos doliera su partida, no olvido el día que mi mamá recibió esa llamada del abogado diciéndole que lo teníamos que dejar en una casa hogar, por problemas legales que había tenido.
Recuerdo lo horrible y difícil que fue ese día, donde todavía con esa noticia tuvimos que ir a la casa de un tío (al cumpleaños de un primo) y poner "bonita cara" cuando nos estábamos muriendo por dentro.
Todo fue tan rápido, un domingo nos avisaron y después de una semana lo teníamos que dejar en la casa hogar. Creo ha sido la peor semana que hemos vivido con mi familia.

El día que Sebastian se fue, antes de irnos recuerdo que hubo la oportunidad de quedarme sola con él. Lo senté en el sillón (estaba enfermito de la gripe, cosa que hasta la fecha creemos que pasó porque durante todo ese tiempo él percibió lo que sucedía) le hable, lo acaricie, le di tantos besitos, llorando diciéndole que lo iba a extrañar mucho y que pasara lo que pasara siempre lo iba a querer; el con sus manitas me agarraba la cara y me secaba las lagrimas con carita de sorprendido y confundido. Lo abrace por última vez y le di un beso, sabía que esta era la última vez que lo podía hacer, me seque las lágrimas porque ya era hora de irnos.

Fue un camino largo y callado. Llegamos a la casa hogar, realmente no me acuerdo mucho de ella creo que en ese momento todos estábamos tratando de controlarnos para que Sebastian no se asustará y se quedara mal. Quiera que no un niño de 3 años ya siente y percibe su alrededor.

Todos no sentamos: mi mamá, papá, hermano, el abogado, una señora y yo. No podía evitar sentirme mal, pensar que era la última vez que lo iba a ver, tocar, besar; fue horrible. Aún no entiendo como mi mamá pudo hablar tan calmada cuando yo a mí se me estaba estrujando el corazon por dentro. Respire, lo vi y quise retener esa imagen de él en mi cabeza para nunca olvidarlo. Me pare y salí de la habitación donde estaba. Al salir rompí en llanto, sin comprender lo que nos estaba pasando, luego solo vi como cada integrante de mi familia salía uno por uno, para que Sebastian poco a poco se fuera acostumbrando a estar sin nosotros. La última en salir fue mi mamá, me dolió tanto ver su cara de impotencia ante la situación.

Salimos de la casa hogar, cosa nada fácil ya que mi mamá, mi hermano y yo no parábamos de llorar, fue un camino en donde solo se oyó como todos llorábamos; largo y vació.

Fue muy difícil sobrellevar la situación, creo que todos tratamos de apoyarnos, salir adelante, y pensar que al fin de todo Sebastian se tenía que ir; claro no a una casa hogar sino con una familia adoptiva; pero al fin de cuentas se tenía que ir.
Pasamos un año sin poderlo ver sabiendo que estaba aquí en Guatemala, creímos que no era justo el que nos volviera a ver y se recordará de nosotros.
Luego Silvia su actual mamá lo adopto y nos mando a llamar, se enteró de la historia de Sebastian y quiso conocernos y que le habláramos un poquito de él. Lo vimos de nuevo después de 2 años de no verlo. Creo que no nos reconoció pero a la vez fue extraño como tan en cuestión de 2 minutos agarro confianza con todos, como si nos conociera desde siempre. Platicamos de él y de como había sido todo el proceso para adoptarlo, Silvia nos contó de ella, de su familia y su casa en Carolina del Norte
Fue muy reconfortable volverlo a ver bien, algo callado cosa que no era, pero obviamente tuvo que haber cambiado después de lo vivido. Nos despedimos de nuevo situación que también fue dolorosa; pero ahora sabíamos que iba con una familia la cual lo deseaba y estaba feliz de tenerlo.
Silvia y su familia nos mandan fotos constantemente de Sebastian contándonos todo lo qué pasa en sus vidas, en el 2004 nos visitaron, Sebastian estaba ya grande y sólo inglés hablaba, la pasamos muy bien, creo que fue muy bueno para nosotros verlo tan bien y tan felíz.
Claro nadie nos va a quitar los días y noches que pasamos tanto nosotros como él llorando, tristes y sintiéndonos impotentes de saber que no podíamos hacer nada. Pero es muy gratificante saber que está donde tiene que estar y que sabe que acá en Guatemala siempre tendrá una familia que lo quizo y lo querra por siempre.





SONREIR???

¿Por qué sonreír si realmente estoy triste, decepcionada , fastidiada de todo y harta de gesticular una expresión que no siento? Quisiera desaparecer por un momento y olvidarme de todo mi alrededor, sentirme libre de presiones y prejuicios; sentirme yo misma. ¿ Cómo involucrarse en algo si no lo siento así? ¿Cómo actuar como si nada pasara ¿Cómo dejar de ver algo que es tan visible para mí? No se por qué me siento así , si todo podría decirse que está bien aquí. Pero no me queda más que pararme de esta mesa y sonreír porque al final me he contagiado de todas estas personas que están en este restaurante donde les "encanta verme sonreír".