lunes, 20 de octubre de 2008

Y PASAN LOS AÑOS

Es increíble como el pasar de los años te hace pensar diferente, actuar distinto a como siempre creíste, enfrentar las situaciones de manera diferente a como pensaste lo ibas a hacer.
Dos, tres, cuatro años pueden ser pocos, pero los suficientes para cambiar a alguien.

El tiempo hace madurar, hace tomar decisiones correctas y no impulsivas. Las experiencias te hacen no cometer los mismos errores y hacen que busquemos otras alternativas para encontrar ese algo que buscábamos.

ES EL MOMENTO

¿Por qué no intentarlo de nuevo?
¿Por qué no volver a creer en alguien más?
¿Por qué no dar y darme esa oportunidad que tanto me he negado?
¿Por qué no arriesgar eso que nunca he tendido?
¿Por qué me es tan difícil decidir, si opciones he tendido?
¿Por qué tener que esperar más, si es ahora que lo quiero disfrutar?

Sé que todo va a salir bien
Sé que estoy preparada.
Sé que estoy dispuesta dar y a recibir.
Sé que defectos hay, solo tenemos que aprender a aceptarlos.
Sé que el miedo a perderlo todo estará allí siempre, pero también
Se que estoy preparada y llego el momento; no importa enfrentar lo que pase.

AMO O ESCLAVO?

Una relación de pareja siempre va a tener una persona quien está más enamorada que otra, bueno o si no más enamorada que otra; alguien que da más por la relación. Es más detallista, siempre cede, dedicado, en fin quien a veces hasta la dignidad puede perder con tal que todo salga y se vea bien.

Siempre habrá un “amo” y “esclavo”.

El amo podríamos definirlo como el que siempre recibe, el que siempre tiene la razón, al que quieren (puede querer, pero se siente mejor o más cómodo siendo querido), el que recibe caricias, amor, detalles y sobre todo atención. Se ve como quien tiene el poder en la relación. Todas estas características , a veces, no es porque el realmente las quiera tener, si no que a veces malas experiencias lo han llevado a decidir ser este personaje en las relaciones.

En cambio el esclavo es aquel que está dispuesto a querer hasta el final, va a dar todo por la relación, siempre va a estar allí, con detalles, palabras, gestos, entre muchas cosas más. El que quiere más, al que casi no se le demuestra amor y cariño y si se le demuestra este, es frío y tosco.

La pregunta aquí es: ¿Quién disfruta en una relación: el amo o el esclavo?

Creo que todos piensan que es el amo y porque no , si es al que quieren, al que apapachan, el que siempre va a tener la atención; pero cuando el amo siente en la relación? Nunca, o sea no disfruta de amar, de querer.
Es muy placentero el que te quieran, pero nunca va a ser igual que uno quiera. Porque cuando uno quiere disfruta de dar, de consentir, el ser detallista en fin de todo…

Así que no pensemos en qué vamos a obtener en una relación, no pensemos en que nosotros seamos los que vamos a tener todo lo que queramos. Porque eso de sentirse bien siendo querido es momentáneo pasa en un momento y en otro ya no esta, en cambio el querer es placentero y dura si uno quiere para toda la vida.

El esclavo es el que más disfruta, hace lo que siente y da porque le nace; así que porque no ser el esclavo arriesgamos a querer y a dar todo cuando estamos enamorados.

lunes, 13 de octubre de 2008

VIDA

Es tan bonito despertarnos cada mañana y saber que podemos ver, oler, sentir oír y saborear cada instante de la vida.

Saber que lo único que necesitamos es valor y ganas para hacer lo que se nos antoje en ella.

Tenemos tanto para poder elegir. Lo único que necesitamos, es saber que es lo que realmente queremos. Todo está enfrente de nosotros, sólo es cuestión de que hagamos realidad nuestras decisiones y sepamos hacia donde deseamos ir. Saber cuales son nuestros objetivos y metas, las que en el momento en que las hagamos realidad nos brindaran ese pequeño momento de satisfacción, de regocijo al que llamamos felicidad.

FELICIDAD

¿Qué es la felicidad?, ¿Dónde la encontramos?, ¿Existe?

Es increíble que solo nueve letras, una palabra, la oigamos tan normal cuando es algo esencial en la vida. Todos la buscamos, luchamos por tenerla y vivimos por ella.

Increíble como vivimos pensando en como obtenerla: todas nuestras actitudes, pasos, movimientos, pensamientos, obras, palabras, creencias, en fin todo es para poderla sentir aunque sea un momento.

Podemos pasar días, meses, años, haciendo algo por sentirla, pero cuando la tenemos se va tan rápido...

Claro, nadie la niega, ni la hace a un lado aunque solo la puedan sentir unos instanteS.

Efímera, pero realmente necesaria para completarnos.

lunes, 6 de octubre de 2008

HUNDIDO EN LA SOLEDAD

HUNDIDO EN LA SOLEDAD

Si tan solo supiera a donde ir, estoy perdido, fuera de mí mismo. Quisiera dejarlo todo aquí, pero mis ideales no me lo permiten.

Quisiera seguir adelante, levantar la mirada y sonreír como antes, como cuando los tenía en mi vida.

Destruido, desganado, cansado, desmoralizado, me siento casi siempre desde que los deje.

Necesito esa fuerza interna que tenia de joven, aquella que me daban ellos. Esa energía que irradiaban al estar cerca de mi. Lo negaba pero me mantenía vivo y firme ante todo lo que se me oponía.

Mi carácter ha cambiado tanto soy tan diferente. Me he convertido en un hombre blando, pasmado, sin chiste.

Estoy desperado, no encuentro solución. Quisiera tenerlos de nuevo a mi lado, volver a sentirme lleno; ya es muy tarde...

miércoles, 1 de octubre de 2008

¿QUE ES LO QUE TE PASA?

Tengo el presentimiento de que ya estás cansada de todo, de que digas lo que digas, mires lo que mires, sonrías a quien sonrías; solo quieres salir corriendo y dejar todo por un lada.

Noto tu mirada perdida de vez en cuando, todos hablan y tú solo sonríes y sigues las platicas ida pensando en otras cosas.

¿Qué es lo que te pasa?

¿Ya no quieres estar aquí? porfavor regresa porque te necesito, y no solo yo , todos te extrañamos y queremos verte como antes, te queremos.

YA ES TIEMPO

Es tiempo de dejar de esperar algo que nunca va a llegar.
Es tiempo de dejar todo en el pasado y pensar en el futuro.
Es tiempo de reír y dejar la nostalgia atrás.
Es tiempo de empezar algo nuevo.


Empezar a sonreír de nuevo.
Empezar a olvidar todo, dejándolo a un lado.
Empezar a soñar como antes
y sobre todo empezar a confiar en mí.