Mi abuelita es una persona muy linda, cariñosa, generosa y sobretodo muy relajada. Me encanta que toma las cosas a la ligera y que no se entromete en las situaciones, como la mayoría.
Ella es diferente. Mamá soltera quién nunca se casó ni se casará, uno fue suficiente para dejarla curada. Siempre trabajadora, luchadora y consentidora con sus nietos.
Desde que nací tuvo una inclinación especial por mí, todo era yo, ropa, juguetes, comida, pachas. Dice mi mamá que todos los días me llevaba más de algo después del trabajo. Siempre he sido yo todo y hay de cualquier cosa que me pasará porque mi mamá era la regañada.
Me consiente en todo, yo pido o quiero y ella trata de cualquier manera que lo tenga. Siempre he sido su consentida y por supuesto todo esto hizo que ella fuera una de mis personas favoritas.
No hay día que ella no este pendiente de uno, nos llama y pregunta por todos en la casa, ¿Cómo estamos? ¿Qué hicimos?...
Realmente es extraña la relación que tenemos porque hay demasiada confianza, tanta que la trato de vos. Ella sabe de mi vida y me conoce lo suficiente que tan solo escuchar el tono de mi voz sabe si estoy triste, enojada o contenta.
Todos dicen que me parezco mucho a ella, tanto físicamente como en el carácter, creo que sí y es por eso que nos llevábamos tan bien.
Realmente doy gracias a Dios por la abuelita tan linda que me dio, por poner una lucesita que me cuida y esta pendiente de mí todos los días.
¡Te quiero abuelita!
martes, 26 de agosto de 2008
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